Debido al ritmo de vida actual creemos que son necesarios espacio sdonde: parar y contactar con el cuerpo y descargar la mente. Soltar tensiones y relajarse, acondicionar y vitalizar y flexibilizar el cuerpo, expresarse y relacionarse.
Te ofrecemos estos dos grupos para tu bienestar que usan el movimiento, la expresión y la creatividad como medios de autoconocimiento, transformación y desarrollo del potencial humano.
MOVIMIENTO EXPRESIVO (Sistema Río Abierto).
¿Qué es Rio Abierto?
“Río Abierto - Un Espacio para el Desarrollo Humano es una invitación a una vida más plena. A gozar de todas las potencialidades de nuestro ser; a salir del círculo del miedo y desconfianza en que parece transcurrir la vida actual.
Concibe al SH como un potencial de energía, amor e inteligencia.
El sistema de trabajo, desarrollado y enriquecido con la experiencia de aplicación continua, aquí y en el exterior desde 1966 -año de su creación- hasta la fecha, tiene como finalidad contribuir al desarrollo integral del ser humano. El trabajo utiliza técnicas psicocorporales y de búsqueda interior, para que los individuos puedan observar, reconocer y finalmente alinear su cuerpo, mente y espíritu.
Río Abierto postula que: El hombre es un ser energético, que toma, da y transforma energía constantemente y que el hombre es una pluralidad; no posee una personalidad sino muchos personajes yuxtapuestos o contrapuestos y un yo central o esencia del que rara vez tiene noticia, y a que generalmente está desplazado de esa posición central que le correspondería, con la consiguiente descentración que esto trae aparejado.
Podríamos definir estos personajes como estructuras cristalizadas que en conjunto constituyen lo que llamamos la mecanicidad psíquica o la falsa personalidad.
El proceso de formación de la identidad suele producirse tomando como eje uno de estos personajes y no el yo central lo cual distorsiona y limita las posibilidades humanas.
Cada personaje se manifiesta a través de una plástica; llamamos así a una actitud, un modo psico-físico de estar y de relacionarse que tiene la ventaja, para nuestro trabajo, de poder ser detectado a simple vista, porque está plasmado en el cuerpo. Cada plástica implica un modo de respirar, de percibir, de sentir, de pensar, de responder, de conocer, etcétera.
De ello se desprende que hay una gran cantidad de plásticas posibles, como por ejemplo: expansiva, confiada, alegre, reflexiva, temerosa, vacilante, retraída, agresiva, rechazante, etcétera.
Es frecuente observar que el individuo queda fijado en una plástica correspondiente a un momento vivido con gran intensidad (de éxito, aprobación, rebeldía, agresión, miedo, etc.), que no quiso o no pudo expresar en su momento y que forma un correlato corporal que llamamos traba: asimismo la plástica fijada tiene por consecuencia reactivar y cronificar estados emocionales correlativos.
La traba se localiza en determinadas zonas del cuerpo y puede verse o palparse con una mano; a raíz de su formación quedan: zonas de sobrecarga energética que se manifiestan como rigidez, tensión, dolor y hasta enfermedad orgánica, y zonas de desvitalización con trastornos del tono muscular, déficit de irrigación, falta de fuerza, etc., y desde el punto de vista de la conciencia como zonas no reconocidas del esquema corporal.
Para terminar, señalaremos también la existencia de varios centros en el hombre, encargados de organizar funcionalmente la energía operante. Mencionaremos sólo algunos: a) motor o del movimiento; b) sexual; c) vegetativo; d) emocional; e) intelectual; a los cuales podríamos agregar un centro emocional superior y un centro mental superior. cerebral. Están ubicados en distintas zonas del cuerpo y generalmente se verifica que la energía no se distribuye entre ellos equitativamente, sino que hay preponderancia de uno sobre los otros.
Frecuentemente hay interferencias entre dos o más centros, lo que perturba la función correspondiente.
El objetivo de este trabajo es lograr que la persona humana se libere de sus trabas, pueda transitar por las distintas plásticas o personajes sin quedar aprisionado en ninguno, desarrollando así en lo físico y en lo psíquico los diferentes niveles o centros, para alcanzar su integración plena, para no ser más un sujeto (esclavo de lo que mecánicamente le va sucediendo) y comenzar a ser un individuo (indiviso, unificado)”.
(Extracto de Río abierto, Buenos Aires).
Para conocer más sobre Río Abierto: www.rioabierto.org.ar
En España: www.espamovirioabiertoespana.org.es
Para saber más de Graciela Figueroa: www.espaciodesarrollo.org.uy
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